Brux: Tra birra e cioccolato...


Bruselas... 


Casi ninguno sabría responder cuál es el olor de las nubes, 
como preguntaba un famoso spot publicitario, sin embargo la respuesta es 
instantánea cuando se pregunta sobre la Capital belga: 
¿A qué huele Bruselas? ¡A chocolate caliente! Huele y sabe a cacao, a uno de los mejores cacaos del mundo. Pero también a gofre, al sabor genuino de su famosísima cerveza, y por qué no, a  la comida griega. 

Esta pequeña ciudad cosmopolita, 
llena de pináculos y callejuelas que desembocan en la "Grand Place" y esoconde al pequeño  "Mannaken Pis" o, lo que es lo mismo, la fuente del niño meón, tiene un encanto especial. 
El skyline que dibujan los edificios históricos de estilo gótico la hacen parecer inalterable al paso del tiempo, mientras que a nivel del suelo son protagonistas la  vitalidad de los turistas, el espíritu reivindicativo de los autóctonos (que no dudan en desnudarse por las buenas causas).  



























Una primera jornada intensa 
en la que el sol se resistía a irse....