A Caserta...


Un Versailles de Campania.


"La Reggia di Caserta", 
palacio de la familia real durante el dominio Borbónico en el reino de las Dos Sicilias.
 Sería Carlos VII en el siglo XVIII quien encargó esta obra monumental al arquitecto 
Vanvitelli pero no llegó a verla acabada. Se esperaba que fuera "Napulè" la ciudad elegida para su construcción pero el rey decidió que fuera Caserta por las peculiaridades del paisaje pero, sobre todo por su posición estratégica. Cerca siempre de la capital, y no tan vulnerable permitía costruir una obra colosal capaz de igualar, e incluso de superar en magnificencia, el Palacio de Versailles. 

Mientras en el interior, donde no falta de nada, están "prohibidas" las fotos. Vigilantes celosos custodian las estancias reales, la biblioteca repleta de libros... todas y cada una de las innumerables estancias ricamente decoradas. Por su parte, en los inmensos jardines, donde se alternan caminos serpenteantes y los lagos artificiales en los que se simulaban batallas navales uno puede pasear bajo los árboles a pie o en calesa, tostarse al sol, hacer pic- nic o jugar a la pelota. Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde el año 97, es hoy uno de los monumentos más visitados de Italia.