Tazones, amor por el mar

¡Por fin! Hacía meses que quería visitar Tazones. Había oído maravillas, y me moría de ganas de verlo con mis propios ojos. Por falta de tiempo y por falta de buen tiempo no había habido manera de ir. Así que ayer, aprovechando la tregua primaveral mi compañero de aventuras y yo nos fuimos de expedición...



Tazones, el paisaje que lo rodea y los manjares que se encuentran en su mesa hacen que sea una de las joyas de la Costa verde asturiana. 
Situado en la desembocadura de ría de Villaviciosa y con un importante pasado ballenero, es famoso por ser uno de los pueblos pesqueros más pintorescos de Asturias. De hecho, los barrios de San Roque y San Miguel son Patrimonio de Interés Artístico. Las casas de colores se apiñan sobre el mar, mientras que entre sus callejuelas empedradas y empinadas el tiempo parece haberse quedado parado hace mucho tiempo. conseguido mantener esa esencia con olor a salitre y sabor a buen marisco, pero el gran número de restaurantes refleja que la ciudad ha encontrado en el turismo una manera de reinventarse. Una segunda forma de vida. 

Además de las bondades de sus platos y la belleza del entorno,la historia ha sido generosa con ese paraje y no faltan vestigios prehistóricos como las huellas fosilizadas sobre algunas de las rocas del pedrero. Mientras que un poco más tarde, en el siglo XVI, Carlos V eligió Tazones para poner pie, por primera vez en España. Marcando este pueblo marinero como inicio de una ruta que continuaría por Villaviciosa, Colunga, Ribadesella, Llanes y Pimiango antes de llegar a San Vicente de la Barquera y continuar viaje hasta Valladolid. 


Historia, gastronomía y tradición. 
¡Buen viaje! 






























De interés: 
- El puerto, uno de los 18 embarcaderos de Asturias 
destinados a pequeñas embarcaciones. 
- La Iglesia de San Miguel.
- La Ruta del Azabache.